Zaragoza y La Zaragozana
El pasado mes de junio, tras la inmersión en el ambiente microcervecero lo ideal era cerrar el fin de semana volviendo a la realidad industrial. Cuando nos planteamos hacer una parada en el camino entre Barcelona y Asturias poco dudamos que ésta tenía que ser en Zaragoza. La ciudad nos ofreció una buena tarde de tapas y cañas de
Ambar por la zona del Tubo y a la mañana siguiente acudimos al lugar donde se elabora, la fábrica de la Zaragozana. Se encuentra en el barrio de San José, cerca del centro de la ciudad, sigue siendo la misma que se inauguró en 1900 para dar salida a la cebada aragonesa y no ha cesado su actividad desde entonces.
Comenzaron con la típica charla sobre la historia de la cerveza, para pasar luego al caso particular de la Zaragozana, completado con un documental. Pero ya teníamos gana de ver las instalaciones. La visita empieza en la maltería, que sigue funcionando, algo bastante raro hoy en día, pero no cubren completamente sus necesidades. De ahí se pasa a la sala de cocción donde nos dan una a probar unas muestras de a
lgunos de los ingredientes que utilizan. A mí me llama más la atención el Filtro-Prensa, un enorme dispositivo que permite utilizar harina en la maceración de la cerveza. La sala de fermentadores abiertos es la siguiente parada, se trata de una serie de tinas de fermentación abiertas, que no tuvimos la suerte de ver en funcionamiento. Tienen un tamaño pequeño para lo que es una macro (100 hl cada una), por lo que se emplean solo para hacer pruebas o para pequeñas tiradas de cerveza. Para el resto se emplean los habituales tanque verticales cilindrocónicos.
Finalizada la visita nos dieron una degustación de todas las
cervezas que elaboran y se nos unió Ángel, del departamento de márketin con el que estuvimos charlando durante un buen rato. Es curioso como cuando nosotros vemos a las macros como un grupo uniforme, ellos se ven a sí mismos como una pequeña cervecera familiar. Tratamos algún tema comprometido, como la elaboración de la Moritz, que hacen en su planta, aunque como nos explicó son empresas diferentes, tienen sus propias recetas y el agua que emplean la llevan desde Montseny en camiones cisterna. El que no aparezca “Zaragoza” en la etiqueta es un deseo exclusivo de Moritz. En cuanto al empleo de adjuntos, nos comentaron durante la visita que antiguamente se utilizaba maíz para abaratar costes, pero hoy en día su función es conseguir matices. Eso sí no nos lo mostaron entre los ingredientes que nos dieron a probar, no darán mucha importancia a esos "matices". 
No nos permitieron tomar fotografías en el interior de la fábrica, nos ofrecieron las suyas para ilustrar este post, pero prefiero utilizar las mías, quien quiera ver el interior puede hacerlo en la web corporativa.
Ambar por la zona del Tubo y a la mañana siguiente acudimos al lugar donde se elabora, la fábrica de la Zaragozana. Se encuentra en el barrio de San José, cerca del centro de la ciudad, sigue siendo la misma que se inauguró en 1900 para dar salida a la cebada aragonesa y no ha cesado su actividad desde entonces.Comenzaron con la típica charla sobre la historia de la cerveza, para pasar luego al caso particular de la Zaragozana, completado con un documental. Pero ya teníamos gana de ver las instalaciones. La visita empieza en la maltería, que sigue funcionando, algo bastante raro hoy en día, pero no cubren completamente sus necesidades. De ahí se pasa a la sala de cocción donde nos dan una a probar unas muestras de a
lgunos de los ingredientes que utilizan. A mí me llama más la atención el Filtro-Prensa, un enorme dispositivo que permite utilizar harina en la maceración de la cerveza. La sala de fermentadores abiertos es la siguiente parada, se trata de una serie de tinas de fermentación abiertas, que no tuvimos la suerte de ver en funcionamiento. Tienen un tamaño pequeño para lo que es una macro (100 hl cada una), por lo que se emplean solo para hacer pruebas o para pequeñas tiradas de cerveza. Para el resto se emplean los habituales tanque verticales cilindrocónicos.Finalizada la visita nos dieron una degustación de todas las
cervezas que elaboran y se nos unió Ángel, del departamento de márketin con el que estuvimos charlando durante un buen rato. Es curioso como cuando nosotros vemos a las macros como un grupo uniforme, ellos se ven a sí mismos como una pequeña cervecera familiar. Tratamos algún tema comprometido, como la elaboración de la Moritz, que hacen en su planta, aunque como nos explicó son empresas diferentes, tienen sus propias recetas y el agua que emplean la llevan desde Montseny en camiones cisterna. El que no aparezca “Zaragoza” en la etiqueta es un deseo exclusivo de Moritz. En cuanto al empleo de adjuntos, nos comentaron durante la visita que antiguamente se utilizaba maíz para abaratar costes, pero hoy en día su función es conseguir matices. Eso sí no nos lo mostaron entre los ingredientes que nos dieron a probar, no darán mucha importancia a esos "matices". 
No nos permitieron tomar fotografías en el interior de la fábrica, nos ofrecieron las suyas para ilustrar este post, pero prefiero utilizar las mías, quien quiera ver el interior puede hacerlo en la web corporativa.
Resumiendo, La Zaragozana es una pequeña gran empresa, que cuida su imagen, con una amplia variedad de cervezas y conserva las antiguas instalaciones en funcionamiento en su ciudad de origen. Hoy por hoy se mantiene independiente de los grandes grupos.
# la Caesarausta ha mejorado notablemente, aunque todavía echamos en falta poder probarla de barril, al igual que la Ambar 1900.
# A las puertas de la fábrica, en el bar Tandem, pude tomar una Mudéjar rubia (la micro aragonesa que ya reseñada por Lúpuloadicto y E.Darkness) cerrando así el círculo.




